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Ecos Del Alma

El beso del adiós

El beso del adiós

(Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.
SCHILLER, Friedrich von)


Con ansias de retenerte en mi cielo
un último ósculo dejé en tu frente,
te miré y supe que estabas ausente,
bañada por la luz, alzaste el vuelo.

Un te amo quedó inquieto en el anhelo
y en aquel amanecer abstinente,
saberte en mí viva, fue el aliciente
y al recordarte encontraré consuelo.

Allá donde el amor es invencible
y donde se une eterno lo incorpóreo,
allá estas, vives, cual hilo invisible.

Susurrando el viento en tu mausoleo,
seca las gotas del dolor tangible
y deja el sueño, de un nuevo alboreo.


HoneyRocío

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Entre tu desértica arena

Entre tu desértica arena

Desnuda entre tu desértica arena

desborda su río la esencia mía,

hoguera que calienta noche fría,

y despoja del baldío la pena.


Y brotando como fuente serena

voy recorriendo tu rojo torrente,

estremeciendo tu ser que me siente

oasis bañado de pasión plena.

 

Como la sombra de luna llena

vierto en tu jardín mi fantasía,

sembrándolo de amor cada día.

Soy manantial donde tu sed sacias,

el génesis de fuego y audacias,

tu río, diluvio tras los besos

y musa que vive en tus versos.

Soy motivo oculto de tu prisa,

y el porqué preguntas a la brisa...

¿Sueño?... ¡No! ¡Soy quien te arde en caricias!

 

HoneyRocío

Agosto 2008

Pasión nocturna (Prosa Poética)

Pasión nocturna (Prosa Poética)

En noches oscuras, cual abismo infinito, sorprenden las caricias de las estrellas, poesía de luz que callan los secretos de amantes almas, que bañadas en suspiros salpican con besos al cielo, cómplice y cálido nido que cubre sus cuerpos trémulos de pasión.
La noche se llena de magia, las almas gravitan hechizadas, los cuerpos les consumen el deseo y rompe el profundo silencio el viento, con los gemidos y los te quiero.
El cielo no revela lo que a la quietud perturba... la elevación de almas alcanzando la gloria y en el lindero de lo posible flotan: los… ¡Te amo!... ¿Me amas?... ¡Nos amamos!

Rompe la danza y complicidad de la pasión nocturna la llegada de la aurora, grácil y delicada. Las almas con sus cuerpos llenos, cansados y sudorosos, empiezan a descender al suelo, acariciados por el sol, rayos de vida.
Sorprendidos los amantes se miran y sus fuentes, que aun mojan sus cuerpos, intentan iniciar, de nuevo, el fuego…Sus almas acallan el deseo, se detienen, pero permanecen aun las ansias de continuar la poética danza de sus cuerpos.
Bajo el nuevo día caminan silenciosos, llevan en sus cuerpos la chispa del fuego y en el recuerdo los besos del cielo, los gemidos, los temblores y deseos, donde la pasión nocturna susurró, sus ¡Te quiero!... ¿Me amas?... ¡Nos amamos!

La vida se viste de cotidiano, dormitan los deseos, cumplen su papel y ocultan anhelos. El día acompaña lo que de ellos se espera y transitan en el diario trajín.
Las miradas, cual imán, se repiten hacia el reloj, como si aquel fuese el carcelero y poseedor de las llaves de sus prisiones.
Las horas, por ser esperadas, pasan lentamente, la impaciencia se oculta en la vorágine del deber.
Poco a poco el ocaso anuncia su llegada, liberan las almas, se visten de fuego y se repite el sortilegio, de besos de cielo, gemidos, temblores, deseos y los ¡Te quiero!... ¿Me amas?... ¡Nos amamos!

HoneyRocío
2008

Con el alma en versos

Con el alma en versos





Soy el alma que yace en estos versos
alma eterna vestida de recuerdos,
con sus cantos de dolores dispersos.

Del jardín cubierto de fantasías,
soy aquella, que quiso ser la dueña
y deleitarse con sus ambrosías.

Soy esa alma que canta al viento inquieta,
la que muere por un antiguo fuego,
la que sin amor vive en una grieta.

Alma que se muere sin tu presencia,
soy ese verso que suspira y ruega
por tener, algún día, tu caricia.

Y al amar la armonía del poema
soy quien por amarte se eleva y vuela,
y cual ciega mariposa se quema.

Soy el alma que gime en estos versos,
esencia que sin descanso delira,
la que pretende amando con su lira...
¡Ser universo y entregarse a besos!




HoneyRocío
2008

Falso jardinero

Falso jardinero



Tus luciérnagas plagaron el cielo
donde virgen brillaba mi lucero,
tu fuego de amor, diluvio certero,
como mano rasgó mi íntimo velo.

Mi cuerpo, ayer, inmaduro ciruelo,
cual jardinero, poseíste entero,
tu río lo regó con tal esmero
y tu ardiente sol, detuvo mi vuelo.

Vestí como jardín en primavera
y mis flores con crueldad enlutaste,
con negra lluvia con olor a olvido.

Y sin que mi lluvia te conmoviera
como árbol de tu jardín me talaste,
borrando de cada hoja, lo vivido.

HoneyRocío
Julio 2008

Amor perdido

Amor perdido



"No pueden marchitarse los besos
ni crecer en los brazos olvido
porque el amor se queda escondido,
como lluvia interna en nuestros versos".

Cuando la ilusión de amar termina,
el corazón mora en un averno,
el tiempo lo creemos eterno
y vemos de la rosa su espina.
La soledad al alma asesina
y nos convierte, del dolor, presos,
odiamos aquel amor de excesos
y seguimos sintiendo el capricho,
porque el alma cree el viejo dicho:
No pueden marchitarse los besos.

Los días se tiñen de tristeza,
el amor en silencio se envuelve
y del ayer feliz, siempre vuelve,
el momento de mayor belleza
y se olvida la cruel aspereza.
El triste corazón aturdido
no puede entender lo acontecido,
le dio tanto amor, le dio su vida,
que no acepta vivir la partida,
ni crecer en los brazos olvido.

Cuando del alma han arrebatado,
el amor, que ayer pensaba eterno,
se desgarra con dolor interno
y su sueño queda abandonado.
Sólo puede pensar en lo amado
y en que su futuro está destruido,
ya no piensa, solo y aturdido
busca formas de recuperar
¡ay! lo perdido, sin atinar
porque el amor se queda escondido.

Perder el amor es cruel condena
es sentir que la vida se acaba
al perder lo que el alma anhelaba,
es morir en vida por la pena,
cargando una pesada cadena.
Es tomar caminos en reversos
manteniendo los recuerdos presos.
Es componer un triste poema
poniendo el desamor triste lema,
como lluvia interna, en nuestros versos.


HoneyRocío
Junio, 2008

Voy a fabricar un mundo

Voy a fabricar un mundo
cubierto de mil colores,
donde la luz transparente
penetre oscuros rincones,
con ecos de carcajadas,
que cubrirán cual estrella
y mar de olas de pasiones.

Voy a fabricar un mundo,
donde "Yo" tenga otro nombre,
fundido en un sensual beso
conmocionara nuestra hambre,
abriendo el intimo espacio
con fragancias de mis flores,
fluirán los ríos- pasiones.

Voy a fabricar un mundo,
mi piel vestirá tu cuerpo,
seré tierra, mar y viento,
alba abrasada de fuego
y suave abrigo en tu ocaso.

Voy a fabricar un mundo,
donde viva en ti, por siempre.




Te amaré donde nadie te amó

Te amaré donde nadie te amó

Te amaré donde nadie te amó
allí en las noches y en el silencio
sobre una fugaz estrella halada,
nuestra cama será como estela,
calor y luz cubrirán los cuerpos
llenándolos de vehementes besos.

Te amaré como nadie te amó
llenándote de caricias nuevas,
vibrarán deseos sucumbiendo,
y los poros sentirán las ansias
que esparcen las bocas con entrega
y seré fuente de ardientes sueños.

Te amaré donde nadie te amó
más allá de pasión y su fuego,
de ríos que comulgan en cuerpos
salvaje sexo, llamado humano.
Te amaré allí, sueños diáfanos
y serás de mi pasión cautivo.

HoneyRocío

Fantasía de amor

Fantasía de amor


Alma que desprende sueño infinito,
donde un beso con pasión es posible,
donde poder amar es admisible,
y el decir un "te amo", no es delito.

Alma que calla en la noche su grito,
en un lecho, de rosas, invisible,
y donde el cuerpo se vuelve tangible
al gemir y cruzar el infinito.

Fantasía del amor conjugado
donde su pasión gime con sus versos.
¡Dónde amar, es realizar anhelos!

Fantasía del amor esperado
donde sentirnos, es más, que mil besos,
es vuelo de almas, que unen nuestros cielos.



Noche de sudor

Noche de sudor


Baña la noche de sudor
cuerpos que se han encendido,
devorados por la pasión
de las bocas y sus lamidos.
Acarician traviesos montes,
bajan el cielo y lo suben
y el fuego ahora enardecido,
explota con gemidos
y los amantes se miran
el amor sigue aún ardiendo.

Baña la noche de sudor
arriba, creciendo
abajo, gimiendo
pasión, dique abierto
por lengua de fuego.
Sudorosos se miran
y las ganas vibrando,
queda él con su sabor
queda ella con el suyo.

¡Así Te Quiero! (Respondiendo a un poema mío)

Con el cincel de tu fuego
amor, quiero que me talles,
y que los "te amo" no calles
al sentir mi piel, te ruego.
Que tu amor le de sosiego
al corazón que fallece,
que mi edén sin ti no crece,
porque tu amor es la fuente
y razón del río ardiente,
con la que mi pasión crece.



Con el fuego de mis ansias,
voy a dibujar tu imagen,
y seran suaves mis manos ,
al recorrer tu silueta,
con esas ansias ardientes,
nada podra detenerme.


Quiero que talles mi piel
con el ardor de tu boca,
y veas lo que provoca
el fuego de tu cincel.
Quiero mi cuerpo tan fiel
que sólo con tu piel viva,
y que en tu alma un mío escriba.
Quiero que aprendas amar,
como también te amo, amar
con pasión, de alma cautiva.



Y volarè aun mas lejos,
dibujarè tu silueta,
con el calor de mis labios,
seran ventanas al cielo,
cuando me pierda,
en tus ansias,
con ese amor verdadero,
con el que aprendi a amarte.


Rocio, bueno tu ya sabes, escribes bellisimo, gracias por dejarme compartir.

Luis Roberto

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FRESCURA EN EL MANANTIAL

FRESCURA EN EL MANANTIAL
DE MI ALMA

Con finísima dedicatoria
a un talento de mujer: HoneyRocío.

¡Una sacudida,
de inspirador frenesí,
agitó de sabrosura mi alma!.

***
A una dama de singular talento,
ríndele mi alma tierna pleitesía,
rebosando mi pluma, y extrayendo,
de la frescura del manantial, la alegría,
la que siento temblar, y tiento,
los ribetes de mi sentimental ternura,
en esta mi visión que fluye y pura,
¡la que pienso, y concibo sintiéndola!

Fresca mi alma del manantial, alza su vuelo,
e intuyéndola, del rocío lo percibo,
la trascendencia y sublime sensación de cielo,
al mirarme, en el regio brillo de sus dos soles,
y en la ansiada inspiración de lo vivido,
para sumergirme en las pupilas de su alma ardiente.

¡Del frenesí al arrebato, ¡sensible inspiración!
Sensación de lo indescriptible, ¡terrena pasión.
Alma de poesía. ¡Poesía, en la que pongo el alma!


Edmundo Icaza Mendoza
12:14 p.m. 30 de Mayo de 2008
Colonia 4 de Mayo. Zaragoza. EDICAMEN

¡Ven!

¡Ven!





Ven y caminemos por verde prados,
que sean la alfombra de nuestros pasos,
dejando que el sol nos bañe encendiendo,
la pasión escondida en nuestros sueños.

Ven y pronto, allí donde la colina
se une con el cielo y besa la tierra,
ríen las flores y cantan los pájaros
y la pasión, ya no es tan solo sueños.

Ven, amado, que el anhelo crece,
despojado de lágrimas y miedos,
y te espera cubierto de su fuego,
fuego que gime, porque te desea.

Ven y tómame, pintemos ocasos
dejando que el deseo quede preso,
con ese fuego de amor sin fronteras,
sin tiempo, con estrellas de gemidos.

Ven, amor y cúbrete de mis ansias,
descubramos uno a uno los deseos,
y fundiéndonos en nuestro universo,
¡ven amor, acércate y amémonos!

HoneyRocío

2008

Batallas, desiertos... y oasis

Batallas, desiertos... y oasis



¿Qué hacer con las ilusiones
cuando han caído sin vida?
Dispuesto a enfrentar legiones
en una carga suicida,
llevada por las pasiones
inicia la acometida,
cabalgando va el guerrero
con su espada de frío acero.

La batalla en el desierto
donde hay soledad y arena,
espejismo y desconcierto
al que el amor le condena,
con el corazón abierto
agonizando de pena,
aún con todo perdido
nunca se da por vencido.

Va buscando que la suerte
termine con la agonía,
lo preserve de la muerte,
le devuelva la armonía
y la alegría que inerte
resucite en este día,
y del castillo ya en ruinas
vea esperanzas genuinas


LoganFive



Ven a mi triste guerrero
nueva esperanza te espera,
despojará el frío acero,
que hay en tu alma prisionera.
Ven antes que el día muera,
y forjemos nuevos muros
le pondré de amor conjuros,
brillará, una nueva era.

La esperanza aún persigues
¡oh!, mi guerrero valiente,
no ves el oasis, sigues
sin encontrar aliciente.
El día besa tu frente
y te ofrece un nuevo sueño,
detente y sed de él su dueño,

es un amor que no miente.
¡Oh! mi guerrero perdido
¡ven!, te daré un nuevo sueño,
nunca te des por vencido
de mi castillo eres dueño.
Borraré tu amargo ceño
con mil dulces ósculos,
y atrás quedaran los bulos
del mal amor, ¡oh!, mi dueño.

HoneyRocio

Tu ausencia

Tu ausencia




Tristes y lentas horas de tu ausencia
donde las nubes se cubren de llanto
y va susurrando tu nombre el viento
en un cielo cubierto de carencias

Viaja mi alma buscando tu presencia
haciendo de cada verso su manto
olvidando un momento su quebranto
y la soledad, su cruel penitencia

Siente el alma, allí escondida, tu esencia
Y con el viento viaja un verso-beso
llega recorriéndote con cadencia

Era amor que rebusca tu presencia
Aquel que de tu piel se quedó preso
Aquel en olvido que hoy se silencia

¿Dónde duermen tus versos, poeta?

¿Dónde duermen tus versos, poeta?




De acordes y perfecta armonía,
esos que recorren los silencios
y traspasando mares- barreras
recrean en la piel sus conciertos.

¿Por qué tan cruel silencio, poeta?

Rocío de lágrimas lejanas
con sus gemidos y vuelos de almas
delator de ese afán tan fugaz
que cubren los poros de tristezas.

¿Por qué escondes tus versos, poeta?

Oasis que al alma su sed calma
música y pasión desenfrenada
el sueño de mil enamoradas
el poema-amor que el alma abraza.

¿Por qué no los liberas, poeta?

Déjalos que puedan volar libres
no son tuyos, son hijos del viento
que vuelan posándose en un beso
con febril pasión y amante-verso.

Bienvenidos

Bienvenidos

Julieto y Rosalía

Julieto y Rosalía

Escenas de la Obra Teatral: "Rosita y Julieto." (Tragi-Comedia).
Inspirada en la trágica obra de William Shakespeare. (Romeo y Julieta).

Obra en prosas y poesías, en la cual participan varios amigos escritores, amantes de la literatura. Idea y guión: Mauricio Quiroz, Poetas participantes: HoneyRocío y Mauricio Quiroz-

Julieto y Rosalía

Recargada sobre el tronco, la joven fijaba su vista hacia un punto cardinal en el horizonte por donde empezaba a elevarse el astro rey.

Era una joven hermosa, llevando su pelo suelto y que en el clarear del alba sus castaños cabellos se iluminaban en pequeños y delgados reflejos, que se matizaban dando luz a su rostro.

Julieto quedó embelezado, aunque desde atrás solo pudo observar su media forma, pues el resto del cuerpo se hallaba oculto tras el árbol. También pudo apreciar su bella indumentaria, como era de esperarse de las familias pudientes. Vestía un brial celeste, confeccionado con un tejido de sedas finas, entallado a la cintura y largo que le cubría los piecitos, y de mangas estrechas con los puños adornados. También llevaba por encima de este, un bonito cinturón del mismo color que realzaba su preciosa figura y por debajo, una falda algo más fina de color blanca, adornada con cenefas que se notarían sólo en su andar, al levantar la parte delantera para caminar.

Julieto: _ (Mauricio O. Quiroz)

Damisela amada mía
Muy contento estoy de verte
Quiero en mis brazos tenerte
Que poseas valentía
¡Quiéreme, mi Rosalía!
Acepta esta bella flor
Que te obsequio con amor
Su beldad no se compara
Si supiera te envidiara
¡Ya! ¡Quiéreme sin temor!

Pero Rosalía se mantuvo en silencio.
De modo que insistió.


Julieto: _ (Mauricio O. Quiroz)

¿Por qué no hablas o te mueves?
Ni siquiera dices algo
¿Ya no quieres a este hidalgo?
¿Mi vida, no te conmueves?
Rindamos los lapsos breves
Que el destino nos regala
El día viste de gala
Al saberte tan cercana
Parece una porcelana
Sin su risa de bengala.

Rosalía (Honeyrocío): _

Si tu amor me pudiese hablar
lo escucharía mi alma,
cual brisa daría calma
lo falso, haría callar.
Si a mi alma pudiese escalar
la cubriría con fuego,
borrando tu afán de juego,
a tu amar lo haría real
y tu alma sería leal...
pero solo habla tu ego.

Julieto: _ (Mauricio O. Quiroz)


Me ilusiona poder verte
Mis lágrimas se ahuyentan
Son ánimos que acrecientan
El pecho palpita fuerte
Retirándome la muerte
Al soñar que tú me quieres
Mas con el dudar me hieres
Quisiera darte más cosas
Un baño con bellas rosas
Y los besos que tú quieres.

Y los besos que tú quieres
Hasta un pedazo de estrella
Y si el corazón se mella
Aunque tu amor no confieres
Te lo doy si así prefieres
Con un poquito de amor
Marcharía el malhumor
Por esos labios de hielo
Te ofrezco el mismito cielo
Todo para mi primor.


Nuevamente la joven no contestó, sin siquiera observo la flor que le ofrecía.

Hubo un momento de silencio, el joven desconcertado, enmudeció al no escuchar respuesta. Por tal motivo cayó de rodillas abatido. Observó la flor, y en un arranque de rabia y frustración, decidió quitarle todos sus delicados pétalos. "Me quiere o no me quiere", parecía estarse diciendo, al mismo tiempo que pedía perdón a la planta, por lo que le estaba haciendo.
Rosalía al verle, salió del escondite para abrazarle.


Rosalía (Honeyrocío): _

¡Ay, Julieto!, ¡tu jardín y tus flores!
Al compararme con ellas me lástimas
Soy una más entre ellas, otra que amas
Prefiero ser tu oasis sin amores.

Si fuera la única de tus amores
Si mi amor fuera lo que mas estimas
Si tus labios con mentiras no arrimas
Tendría el amor felices colores.

Tu corazón es letal traicionero
Solo muero con pena por perderte.
Mi amor por ti no pudo ser artero

No mientas más, ¡Oh!, cruel aventurero
Deja que sueñe con este amor muerto
Que tu amor solo es, por ser un bulero

Julieto: _ (Mauricio O. Quiroz)


¿Qué debo hacer mi amor para que creas?
Es mi espíritu que se ha declarado
No miento al confesarme enamorado
Mas mi sinceridad, tú no deseas.

Ya ignoro si hablas en serio o bromeas
Mi alma se opone a partir de tu lado
No puede ser que sea tan desdichado
Con tus dudas mi amor solo maleas.

¿Qué debo hacer mi amor para que entiendas?
Ya no me mates con tu desamor.
No deseo argumentos que defiendas.

No puedo olvidarte ni lo pretendas
Mi corazón siente auténtico amor
Por favor, vida mía, no le ofendas.

Se abrazaron con fuerza, y luego se apartaron, buscando en los rostros las mieles en sus ojos, y algún indicio de amor de comunión entre las almas.

Rosalía (Honeyrocío): _

Es tu amor tan voluble, mi Julieto
donde va, nadie lo puede saber
pero olvido en tus labios mi deber
con mi amor que no puede ser discreto.

Extraño sacudimiento es tu amor
agita mi alma como ola en tropel
se que es tu amor solo triste oropel
de mi calma y razón un agresor.

Muero por besar tus labios y temo
es un volcán que me abraza en deseos
río, lloro por tenerlos. ¡Me quemo!

Es locura que exalta mi pobre alma
embriaguez divina al poder amarte
ni la cordura puede darme calma

Julieto: _ (Mauricio O. Quiroz)

Una vez besé cerca de tu boca
Con un soplo rocé tu comisura
Labio que ardía pidiendo dulzura
Y que en instantes siempre se desboca

Quiero esta vez poder besar tu labio
Y degustar tu boquita granate
Salir victorioso de este debate
Y considerarme de tus besos un sabio.

Quiero beber suspiros evocados
Quiero sentir tu sutil perfume
Y gastar tus labios encarnados

Quiero aferrarme y ceñirte muy fuerte
Tomar tu calor y sentir espasmos
Y apretarte al pecho hasta deshacerte

Rosalía (Honeyrocío): _

¡Ay amor!, haré caso al corazón
dejaré que este fuego nos abrace
ya no me importa nuestro desenlace
¡Ay, amarnos será hoy nuestra razón!

Bésame, mi amor, calla, sólo bésame
dejemos que nuestros labios engañen
sólo ámame sin razones que empañen
aunque la razón me dice va a pésame.

Que Dios y el cielo me protejan pido
porque con tu beso mi alma atarás
pero sin ti, es sólo amor desvalido.

Cuánto te amo, aunque sé que es un adiós
¿pero quién sabe? quizás cambies tú
¡beso yugo!, quizás ate a los dos.

Fue cuando en ese instante se besaron.

Pero de repente la moza se apartó del amparo de Julieto.

Rosalía (Honeyrocío): _

En un mar de tristes dudas navego
porque en este, tu fatuo amor no creo
pero estas ansias me vuelven tu reo
y por las llamas de tu beso ruego

La tierra se estremece alborozada
el viento repite un sutil te quiero
beso esos labios falaces y muero
como un ave acorralada y cazada

Tus besos son como troncos ardientes
sus llamas se deslizan por mi cuerpo
y mi alma sucumbe aunque sé que mientes.

Sé que es el principio de mi agonía
que estos, tus besos, me harán perecer
bésame, aunque sea por ironía.


Julieto entonces volvió a ceñirla con ternura, dándole así un diminuto beso en la mejilla. Un beso delicado, de aquellos que parecen ser transportados por una ligera brisa, cálida y delgada, que consuma el sutil contacto entre la piel y los labios.


Rosalía: _ ¿Eso es todo lo que tienes para ofrecer?

Julieto: _ No sé cómo demostrarte lo mucho que te amo.

Dicho esto, la invitó a sentarse en la hierba para platicar. Y tomados de la mano, Julieto no supo contener sus emociones y exclamó:

Julieto: (Mauricio O. Quiroz)

_ ¡Ay mi amor!
¡Si me dejaras tan solo acercarme a tu alma!
¡Si me permitieses profanar tus pensamientos!
Navegaría en el oleaje de la pasión de sus mares,
Aquellos de tus labios sensuales,
para despojar así tus sufrimientos
y doblegar a tu corazón.
Sintiendo la deliciosa humedad de tu boca
y aquellos suspiros etéreos,
evocados en lo ardiente del deseo,
que como llama se enciende
tan solo por un dulce beso
En ese instante
no aguantaría más
Y resuelto te amaría.

La joven al entender tales señales de amor, se dejo llevar por la emoción y sin perder más tiempo, como ave que hurta, siendo artera y rauda, le robó el beso.

Rosalía (Honeyrocío): _

Bebo de tus labios sutil vino
embriagas mi alma que a ti se entrega
vuela ligera, vuela a ti ciega
y en ellos, mi alma ve su destino.
¡Ay! amor, son un vergel tus besos
que me cubre con un sol ardiente
el miedo de ayer lo vuelve ausente
olvido tus pasados excesos.
Mi Julieto, mí amado Julieto
Ven, bésame, volvamos al cielo.

Sellaron sus almas con aquel beso
como conjuro del letal mañana,
quebrajada la muralla guardiana,
el amor en ella quedo confeso.
El alba cómplice los acaricia
en el jardín vibra cual real Eva
de aquel beso surge una mujer nueva
calla la razón, el amor desquicia.

La tempestad encallada en sus bocas
se aviva furiosa al unir sus labios
lavas candentes que se agitan locas
olvidando ella así, antiguos resabios.
Corre el gozo en sus agitados cuerpos
se desliza abriendo ríos hirvientes
derrumbando los desconfiados muros
la pasión sigue rumbos ascendentes
más que besos son fuegos de conjuros.

Rosalía (Honeyrocío):_

¡Para Julieto, detente!

Es tu amor una locura

¡Oh, Dios!, ¡Vuelve a mí, cordura!

no más tu beso candente

carentes de amor y alma

que el amor es más que sueños

y mañanas sin desdeños

Pobre alma mía, ¡Ven calma!

Adiós amor, Adiós sueño

tu amor es abatimiento

de este amor hoy me arrepiento

aunque seas ya mi dueño.

Ahora olvida Julieto

olvida este amor de sueño

¡Olvídame!, lo decreto.

Soy tu Rosalía muerta

¡Seré desde hoy la princesa!

Julieto (Mauricio):_

¿Serás consorte del Príncipe Escala?

Debe tratarse de una tonta broma

Mas en tus labios la risa no asoma

¡No puedes ser una mujer tan mala!

¿Por qué me ilusionaste así, chavala?

¿Has venido solo a dejar tu aroma?

Traición siento, mi alma se desploma

¡Esa alianza vuestra es enhoramala!

Cruel cortesana, cuanto te abomino

Ansiando tu mal, que sea él estéril

¡Lo maldigo! ¡Y tú seguid su camino!

Mi vida ya carece de destino

Porque mi existir se declara inútil

Pronto llorarás por tu desatino.

Luego de decir tales palabras, esculcó entre su ropa la daga que le quitaría la vida. Y cuando finalmente la halló, vociferó:

Julieto: _ ¡Adiós mundo cruel, más nunca te veré!

Rosalía, en ese momento sintió un tumbo dentro de sí. Sus latidos se aligeraron, como si el corazón quisiera salírsele del pecho y un dolor punzante se manifestó en señal de angustia. Por tal motivo, puso su mano en el lado izquierdo de su pecho, mas la quitó rápido para no ser sorprendida in fraganti, en aquel acto reflejo de su inquietud.

Ya Julieto con la daga en mano, se acercó a la joven que continuaba estática sin hallar qué hacer. La sujetó de un brazo y con el puñal puesto en el cuello de la doncella, exclamó:

Julieto: _ Debería matarte por traidora, pero mi muerte os dolerá aun más...- dijo con furor, para luego acabar su despedida con un diminuto beso.

Luego la soltó y empujó hacia atrás para que no estorbase. Después tomó el arma con ambas manos, llevando sus brazos hacia el frente y por encima de su cabeza, para crear el impulso necesario y dar fin a su pesar.

Clavaría la daga al vientre, cuantas veces creyera necesario hasta conseguir darse muerte.

La joven con la esperanza de salvarle, se acercó entorpeciendo el espacio personal de Julieto, impidiendo momentáneamente la ejecución de aquel acto bárbaro. Luego le dio así una cachetada que le sacudió por entero y desarmó al caérsele la daga al suelo. Ansiando herir su orgullo le dijo:

Rosalía (Honeyrocío):_

Julieto no seas tan dramático

sólo es un lamento de tu ego herido

tú, al rechazo no estás aguerrido

¡Ay! eres del falso amor fanático,

Maldices y amenazas con tu muerte

en el fondo sabes que sólo mientes

son palabras que a mí llegan inertes

no dejaré que perturbes mi mente.

Si morir quieres, aquí ten mi daga

hiere tu corazón bien traicionero

así dejarás de ser una llaga.

Muere si así lo deseas, ¡Mátate!

no culpes al amor, de esta tu suerte

tú me has matado, ¡estamos empate!

Julieto: _ ¿Que me mate? ¿Consientes mi suicidio? Veo has ofrecido la daga que llevas en tu cinturón como defensa. Pues entonces viviré, para que seas infeliz.

Entonces Rosalía le dio la espalda y empezó a caminar en dirección de su corcel, que la aguardaba plácido bajo la sombra de una higuera.

Julieto: _ ¡Se volteará a verme, lo sé!

Pero Rosalía continuó impasible, sin voltear una sola vez.

Se acercó al caballo y quitó el nudo del amarre. Enseguida se colocó justo del lado izquierdo de la montura y sujetó las riendas que reposaban en el cuello del animal, frente al pomo de la silla. Después con el pie, volvió el estribo hacia ella y delicadamente levantó la falda para no pisarla, luego apoyó su pequeño pie en el estribo y con la mano en el arzón, se impulsó desde el suelo, transfiriendo su peso al pie izquierdo y las manos, para finalmente quitar la mano del arzón y pasar la pierna derecha por encima de la grupa del caballo. Así montó, como toda una princesa, sin brusquedad sobre la silla.

Posteriormente miró al joven y se acercó con el corcel donde se encontraba parado, y dijo:

Rosalía: _ Espero algún día conozcas el verdadero amor.

Y al contrario de lo que vos pensáis, os deseo felicidad.

De repente:

Rosalía: _ ¡Oh Julieto! ¡Mi Julieto...! ¡No has puesto los amarres a tu potro! ¡Tú caballo se ha ido! ¡Tendrás que volver a casa a pie! ¡Corred a ver si le alcanzas...! ¡Adiós, mi amor!

Julieto: _ ¡Oh no! ¡Ya veo y observo que no es hoy mi día! ¡Caigo en cuenta que al verla, olvidé por completo al inepto!

Pero confuso con la situación, no supo si perseguir al animal o si seguirla a ella. Y al final, sólo quedó observando aquel triste cuadro. El de su amada que huía de allí, dando su espalda al sol y a los recuerdos.

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ROCIO Y MIEL (Corazónloco)

ROCIO Y MIEL  (Corazónloco)

HoneyRocío,
hace mucho, mucho tiempo escribí esto para ti :

ROCIO Y MIEL


Hoy por ti rompo la rima
Jamás lo hice
Porque
Antes de ti
solo hay vacío.
Vago en silencio
y mi rumbo
es tan incierto que ya dá lo mismo.
Es imposible que pueda perderme jamás.
Nadie se pierde
cuando el camino
no importa a donde va.
Yo lo recorro sin fatiga !
Trae tu mapa
para que pueda comprenderte :
Ahora seguiré la ruta
que me ordenes tú
y llegaré al pais
donde todo es nuevo.
Y allí
volaré amarrado a tus alas de miel y de rocío.


http://www.loscuentos.net/cuentos/local/corazonloco/      





Respuesta a tu excelente soneto.

Respuesta a tu excelente soneto.

No debemos olvidar, es peligroso
y más si se trata de cupido
ese angel precioso y fementido
que asetea corazones a su gozo

No hay amores falsos en la vida
el amor que se dá es verdadero
el amor que se recibe, si es primero,
suele ganarnos toda la partida.

El alma no se cansa, es ilusión
se cansa el cuerpo, pierde el sueño
se cansa de amar el corazón
se cansan los amores si no hay dueño.

No se puede dar amor fingido
porque entonces fingido te darán
Y fingiendo los amantes pensarán
en los amores reales que han tenido.

Lo mejor es amar concientemente
Y dar todo lo que tenga el corazón
al tiempo veras que habia razón
cuando ames y te amen para siempre.

Con respeto y saludos.
Un abracito.

Vicente Gomez

El Rincón Del Poeta 

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