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Ecos Del Alma

Amar frente al mar

Amar frente al mar Me lo contó mi abuela y a ésta su madre y así fue contado por cada madre de la familia por generación y generaciones. No creo en leyendas y mucho menos en esta época en donde ya el fuego no maravilla ni los astros son un misterio.
Ahora voy a contártela.- Así empezó mi abuela esta leyenda:
-Muchos años atrás, por el año 1905, nuestro primer antepasado, Miguel, llegó a esta isla, conoció a una hermosa española, hija única de Doña Sofía. Esta joven se llamaba Ondina, poseía unos ojos negros hermoso y más aun su mirada.
Nuestro antepasado, era un gallardo hombre, culto, poeta, músico de nacimiento y comerciante. Cuentan que un día paseaba por el malecón del pueblo y allí vio a Ondina, verla basto para que la amara. Todos los días acudía al malecón y ambos jóvenes flechados por Cupido, dieron inicio a esta historia.
Miguel, hombre de principios, decidió pedir la mano de Ondina a su madre.
-Buenas Noches, Doña Sofía.
-Buenas Noches, Caballero. ¿En que puedo servirle?
-Me gustaría hablar con usted, si usted me lo permite.
-Pase caballero. ¡Siéntese, por favor! Usted dirá.
Miguel le explico quien era él y que Ondina y él se amaban, le hablo de su interés en hacerla su esposa, pidiéndole a Doña Sofía su consentimiento.
-Lo siento caballero, pero mi hija ya tiene pretendiente de mi agrado, en pocos días anunciaremos sus esponsales con Don Genaro, un hombre responsable.- Don Genaro era el más rico del pueblo, un hombre cincuentón que podía ser el padre de la bella Ondina.
-¿Qué dice usted? ¿Ondina lo sabe?
-Lo lamento caballero, usted no es nadie para cuestionar mi decisión. Le agradeceré se marche y no vuelva a frecuentar a mi hija.

Ambos jóvenes no encuentra ocasión para reunirse y Ondina presa de la desesperación languidece día a día.
Un día, antes de su boda, pide a su madre ir al malecón, aquel donde conoció a Miguel y mientras su madre lee un libro ella se lanza por él, perdiéndose en la profundidad del mar.
Todo el pueblo comenta la triste noticia, Miguel enloquecido del dolor pasa los días en el malecón.
Doña Sofía presa de una furia loca lo busca y al encontrarlo lo maldice, todos escuchan, sobrecogidos del temor:
-Maldito seas tú y tus descendientes, Miguel…Todos los primogénitos de tu maldita estirpe, si encuentran el amor frente al mar, ¡morirán! Este lo llamara como una amante, lo atraerá y sucumbirán en sus aguas, porque por tu amor el mar se llevo a mi Ondina, ¡Esa será mi venganza!

Esa es la leyenda, leyenda que alguna vez, cuentan, la vida de algunos de nuestros primogénitos robó, no sé si es cierta, quizás esas muerte solo fueron casualidades.
¿Cómo creerla, si ya el fuego no maravilla ni los astros son un misterio?…
Mi tío así conoció a Elena... Se enamoraron frente al mar…
Hoy, él ha muerto, y yo, sentada frente a su féretro vacío, la leyenda he recordado.
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